Hemos asistido a una conferencia sobre el juego en el patio, su evolución, y su importancia para el desarrollo físico y psíquico de los niños. La conferencia nos la dio Inma Marín, toda una experta en este tema y la verdad que fue un placer haber asistido a este acto de exposición además de haber sido algo muy enriquecedor e interesante.
Os voy a contar la conclusión que saqué yo con la información tomada en la conferencia:
Hoy en día, la humanidad ha evolucionado, y junto con esta evolución también podemos observar un cambio en la manera de tiempo lúdico que utilizan los niños. Con tanto móvil, y con tanto aparato electrónico, los niños ya no juegan, los profesores tienen el patio como un lugar en el que los niños no deben correr, ni gritar, ni hacer ruido, ni saltar ...entonces, ¿Qué se supone que se ''debe'' hacer en el recreo?
Los docentes no dan en muchas ocasiones la importancia que este espacio debe tener, y su roll es básicamente vigilar a los niños y echarles la bronca si se saltan alguna ''norma''.
Los patios de los colegios han reducido su espacio, olvidándonos que es un entorno en el que el niño necesita expresarse, desfogarse y descansar.
Sin embargo el ver el patio del recreo de este modo es un error al cual hay que poner solución cuanto antes. Los niños tienen que jugar, porque es algo fundamental para su desarrollo, y tienen que tener un tiempo en el que dejen atrás los conocimientos impartidos en clase, las tecnologías, etc...tienen que tener un tiempo en el que puedan convivir todos juntos y no solo chicos con chicos y chicas con chicas, porque así favorecemos a las relaciones interpersonales y evitamos que las chicas (niñas) desaparezcan en el recreo y apenas se las vea (porque no juegan al fútbol, único juego al que al parecer se juega en muchas ocasiones).
El juego se caracteriza por tres cosas básicas y fundamentales para los niños y estas son que es una actividad libre, que nadie es obligado a hacerlo, también causa muchas emociones en los niños (de felicidad, placer, emoción, nerviosismo, descarga de adrenalina, competitividad...) y por último el juego es algo que se hace de forma gratuita y esto significa que cuando los niños juegan no esperan ni necesitan nada a cambio ni nada que dar, juegan porque quieren y por el placer que esto les provoca.
Por último decir que el papel de los profesores debe ser no el que muchas veces vemos de pasividad y mera vigilancia, sino que los docentes deben unirse al juego pero siempre sin alterarlo ni cambiar su estructura o roles, es decir, tiene que ser uno más ; con la única diferencia de que estos también deben observar y ver qué se puede hacer para mejorar...
En conclusión, el juego es algo necesario que se debe fomentar y nosotros como futuros docentes no tenemos que convertirlo en un tiempo perdido y vacío, sino todo lo contrario.

No hay comentarios:
Publicar un comentario